miércoles, 13 de noviembre de 2013

Lagrimas de sangre reflejadas en el espejo de narciso....

Hacía tiempo que Abel no me llamaba tan triste, me sobrecogió escuchar su voz temblorosa, apagada, casi llorando, quise preguntarle qué le sucedía, pero antes de abrir la boca, me susurro que estaba dolido, tenía un dolor tan grande que, como él me dijo, no se podría comparar con nada, pues el dolor de la amistad, es mucho más duro que ninguno, se despreciado, él se había entregado a aquellas personas, que poco le demostraron, no les importo lo que el sintiese, una lagrima comenzó a brotar, a la que le siguieron cien mil más, esas lagrimas que lo estaban desangrando por dentro y que esas personas, con su narcisismo, no fueron capaces de acallarlas, lo calme, y ambos colgamos los teléfonos, yo me pregunto ¿tan poco les importan las lágrimas de una persona a la, que se supone, le tienen “cariño”? o ¿ es que su narcisismo no les deja ver lo que pasa a su alrededor?

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