miércoles, 7 de agosto de 2013
En los próximos días Abel huirá, se marchara lejos, donde nada pueda aplastarlo, como se aplasta una simple cucaracha, huirá de Rodrigo, de sus miedos, y de si mismo, como pasa el tiempo, se va ahogando, ahogándose en esa misera pero inconfundible arena, que va cayendo granito a granito por aquel apartado reloj de arena al que nadie mira, ahí encerrado en ese cristal esta él, y por ello se ira, intentara salvarse de la muerte casi segura que es morir ahogado, no supe que decirle, espero que este donde este, pueda encontrar la paz, y al menos una pequeña dosis de felicidad...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario