martes, 30 de julio de 2013

En la tarde de ayer, me apeteció salir a pasear, anduve y anduve, iba yo caminando por una de las tantas plazas que tiene Sevilla, en uno de sus,tantos bancos se hallaba un chaval, no debería tener más de 19 o 20 años, aquel chico parecía triste, lloraba, parecía que le recorría un dolor tan inmenso, como si una pequeña navaja suiza estuviese desgarrandolo, poco a poco de arriba a abajo, pues esas lagrimas parecían lagrimas de sangre, quizás esa pequeña navaja le había llegado al corazón, a una pequeña zona, de donde parecían provenir sus lagrimas...no quise molestar, pues imagine que quería estar solo, así que seguí mi camino, pero me hizo pensar, ¿ Lograría ese joven quitarse las lagrimas, seguir adelante, y encontrar una ilusión por la que luchar? o ¿por el contrario se desangraría poco a poco, dejando que lo rebanase esa pequeña navaja?

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